Homenaje a Ricardo Mejía Samaniego a 5 años de su cobarde asesinato.

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lunes, 1 de septiembre de 2025

Revista Poder Popular #11

El pasado 2 de diciembre de 2024 se cumplieron 50 años de la caída en combate del comandante Lucio Cabañas Barrientos, líder histórico del Partido de los Pobres y uno de los principales revolucionarios del siglo XX mexicano. Dado que su ejemplo guía nuestra acción como organización, durante ese mes realizamos varios eventos para recordar su memoria y refrendar nuestra disposición a seguir luchando por el socialismo. Organizaciones hermanas, militantes y compañeros solidarios nos acompañaron en Puebla, en Querétaro y la Ciudad de México. En Querétaro recibimos en particular todo el respaldo de los compañeros de la Unión Cívica Felipe Carrillo Puerto y en la capital del país la solidaridad y compañía de todos con los que caminos en la construcción del Partido del Socialismo Mexicano. Por otro lado, entre la multitud de hechos que sacuden el mundo, dos son particularmente relevantes pues definen el momento histórico que vivimos. En el plano internacional, la continuación del genocidio del pueblo palestino y el bombardeo a Irán por EE. UU. e Israel muestran que el declive hegemónico estadounidense está llevando a la potencia imperialista a tratar de mantener su dominio global a través de la agresión militar. La agresión imperialista-sionista contra Palestina, Irán y toda la región de Oriente Medio es parte de ese intento de mantener y controlar zonas y recursos estratégicos en la disputa por el reordenamiento global que está en marcha. En el plano nacional la lucha de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ha desnudado por completo al “segundo piso” de la Cuarta Transformación. Su demanda de derogación de la neoliberal contrarreforma a la ley de del ISSSTE de 2007 ha mostrado que puesta en la disyuntiva entre elegir los intereses de los trabajadores o del gran capital financiero, la presidenta Claudia Sheinbaum decidió por los segundos. Contrariando su promesa de campaña ha rechazado, con varias marometas demagógicas, toda posibilidad de derogarla. No ha hecho sino mostrar el carácter burgués de la 4T y los límites de la “transformación”. Ambos hechos muestran que la lucha por el socialismo del Comandante Lucio Cabañas sigue siendo necesaria, de hecho es más necesaria que nunca, dado que la debacle imperialista amenaza con el apocalipsis nuclear y, cuando se hace evidente que la única transformación sustancial será cuando los pobres tomemos directamente en nuestras manos las riendas de la producción y de la administración, solo con el poder de los trabajadores podremos salir de la explotación y salvar al mundo de la barbarie. Así pues, estos son los temas que trata este número de Poder Popular. El primero a través de algunos de los discursos elaborados para recordar a nuestro querido Lucio, las lecciones de la lucha nacional del magisterio son revisadas en cuatro textos elaborados desde el propio epicentro de los hechos por IRD², mientras que el tema de la coyuntura global es tratado por nuestro compañero Ruy Díaz en su “Monitoreo de Contexto” desde la “República Morazánica de Honduras”. Sirvan pues para seguir la lucha de las ideas tan necesaria en nuestra época, sirvan para seguir construyendo el camino que Lucio nos mostró. 

¡Alto al genocidio contra el pueblo palestino! 
¡A romper relaciones con el Estado asesino de Israel! 
¡Derogación de la Ley del ISSSTE 2007! ¡Aquí y ahora con la Coordinadora!
 ¡Viva Lucio Cabañas! 

sábado, 7 de septiembre de 2024

Fondo de guerra: acción armada y usufructo electoral

Fondo de guerra: acción armada y usufructo electoral

Por IRD²

 “La crítica mediatizada dentro del PCM por la irracionalidad deviene ahora en la emancipación racional de la crítica fuera del mismo; la crítica de la conciencia deformada, en formación de la conciencia y la irrealidad histórica del Partido Comunista Mexicano, en el inicio de la existencia real del partido de la clase obrera” (José Revueltas).

Según algunas versiones oficiales, "un hombre de las confianzas del profesor Cabañas", tras un largo recorrido por la sierra, se encargó de conducir a Rubén Figueroa y demás acompañantes hasta donde Lucio los encontraría. El último retén de guerrilleros con que se toparon, armados todos con M-2 y rifles Fal, despojó a la comitiva de sus armas; de ese modo —recordaba Figueroa— "recibí la primera comprobación de que yo estaba secuestrado".

Por la mañana del 29 de junio de 1974 en Acapulco, Guerrero se conoció la primera declaración oficial de carácter militar desde que el presidente Echeverría ordenó el rescate del senador secuestrado Rubén Figueroa Figueroa. Según el periódico El Heraldo de México, el General Salvador Rangel Medina, comandante de la XXVII Zona Militar, reportó que sus efectivos habían tomado un campamento del grupo guerrillero encabezado por Lucio Cabañas y habían decomisado armas, al menos 58 mochilas útiles debidamente avitualladas y diversos documentos, entre los que se encontraron borradores de los primeros comunicados del PDLP relativos al secuestro del senador.

Días antes, el 26 de julio de 1974, en un reporte de la Dirección Federal de Seguridad (DFS) se indicó que a las 20:30 horas el presbítero Carlos Bonilla Machorro hizo entrega a Rubén Figueroa Alcocer de un comunicado (guerrillero) de fecha 7 de junio del 74 en el que se demandaba el pago de 50 millones de pesos como rescate del senador so pena de ser ejecutado el 3 de agosto del mismo año en caso de no atenderse oportunamente el requerimiento.
El 10 de junio de 1974, aun con la sangre fresca en la memoria por la Matanza del Jueves de Corpus, el PDLP emitió su segundo comunicado con relación al secuestro del senador y candidato a gobernador del estado de Guerrero:

Con la presente ratificamos que tenemos en nuestro poder en calidad de secuestrado al senador burgués, millonario y explotador Rubén Figueroa Figueroa y que lo dejaremos en libertad cuando la burguesía y el gobierno federal cumplan las peticiones revolucionarias que les haremos, después del retiro de tropas y policías, tal como lo indicamos en el primer comunicado. Hasta el momento las tropas y policías no se han retirado […] A la burguesía y sus funcionarios que afirman que hemos tendido una trampa a Rubén Figueroa, les decimos: es cierto. Y recuerden, señores burgueses carrancistas, que ustedes tendieron otra peor contra Emiliano Zapata; ustedes, señores de la trampa y del crimen, llamaron a Zapata a Chinameca para unirse a su causa redentora y lo recibieron a balazos, allí murió la esperanza del pueblo y por eso hoy haremos la revolución socialista […] Ustedes, señores criminales del PRI, con López Mateos prometieron tierras a los campesinos que seguían a Rubén Jaramillo para que este se pacificara dejando las armas, él les creyó, se pacificó y al poco tiempo lo asesinaron soldados, bestias verdes con ráfagas de ametralladoras. Ustedes, señores delincuentes del gobierno, el año pasado fueron a los poblados del Quemado y del Camarón, dijeron que Echeverría los mandaba entregar dinero del banco a los campesinos y estos se reunieron en la escuela de cada lugar, pero era una verdadera trampa del gobierno contra el pueblo, porque enseguida el ejército criminal y bestial rodeó las escuelas, comenzó la golpiza y tortura contra hombres y mujeres, conduciendo los presos hasta Acapulco, donde personalmente los golpeó el comandante de la Zona Militar. En la tortura murió Don Ignacio Sánchez con otro campesino, mientras el anciano Maximiliano de la Cruz está convaleciente. Estos hechos son tradición del PRI y del gobierno contra el pueblo mexicano. ¿Por qué se espantan ahora con la trampa que les hicimos a ustedes los tramposos? Nosotros somos los justos, ustedes son los verdugos asesinos, nosotros no torturamos ni traicionamos al pueblo porque nuestros pasos van iluminados por el gran ejemplo de Morelos, Francisco Villa, Ricardo Flores Magón y Emiliano Zapata. 
El secuestro del senador y candidato a gobernador del estado de Guerrero desató una feroz persecución de los guerrilleros, señalados por el gobierno como gavilleros, delincuentes y bandoleros. Los dispositivos de aldeas estratégicas en la sierra se multiplicaron, al igual que los cercos militares de control en las terminales y principales carreteras del Estado; se intensificó también la tarea de inteligencia militar en la búsqueda y localización del entonces senador y el comando guerrillero que lo resguardaba. 

En el umbral de estos acontecimientos, el tiempo de la insurrección camina a marchas forzadas y a cada paso se anuncia ya el nacimiento de la leyenda de Lucio Cabañas, pero también el inicio de una historia donde un “fondo de guerra” pasa de ser un recurso de la insurgencia armada a convertirse en un recurso para fines electorales del PCM, en la ruta inexorable de su naufragio, primero como PSUM y después como PRD. 

 En el principio de la historia, los cables difundidos por la organización global Wikileaks, como parte del Paquete Kissinger revelan con claridad que Figueroa nunca tuvo el propósito de atender los reclamos del PDLP cuando dispuso el encuentro con Lucio en la sierra y Lucio lo sabía cuando decidió retener y pedir un rescate a cambio de la entrega del senador y candidato a gobernador. De los cables confidenciales enviados por la embajada yanqui a Washington, difundidos por Wikileaks, se desprende que estos daban por supuesto que Rubén Figueroa pretendía “maximizar el beneficio político del gobierno, en general, y del ejército mexicano, en particular”, es decir, ganar bonos políticos en su campaña electoral, cuando decidió ir al encuentro de Lucio en la sierra de Atoyac.

Algunos años después de la caída en combate de Lucio en el enfrentamiento del Otatal y de la evasión de Rubén Figueroa de su custodia insurgente, el asunto del fondo guerra obtenido por concepto del rescate del senador estremeció al gobierno mexicano y a su recién estrenada Reforma Política Electoral. El 1 de julio de 1985, el periódico La Razón consignó lo siguiente: 
Un grupo de cinco hombres armados secuestró a Arnoldo Martínez Verdugo, uno de los dirigentes más importantes del Partido Socialista Unificado de México (PSUM) y quien había sido secretario general del Partido Comunista. Los secuestradores eran miembros del Partido de los Pobres (PDLP) y se decían continuadores de las ideas y la lucha de Lucio Cabañas […] Una década antes, integrantes del PDLP, habían entregado entre tres y cinco millones de pesos a la dirigencia comunista, encabezada por el propio Martínez Verdugo, por Arturo Martínez Nateras y Valentín Campa. Era dinero envenenado, porque formaba parte del rescate que se pagó para que el senador Rubén Figueroa salvara la vida, luego de ser secuestrado por Lucio Cabañas […] Meses antes del secuestro de Martínez Verdugo, miembros del PDLP se habían llevado a Félix Bautista, quien había sido guerrillero y fue el encargado de entregar el dinero al PCM. Sus captores lo acusaban de robo y querían que el dinero les fuera devuelto. Como no obtuvieron respuesta favorable a sus peticiones, decidieron emprenderla contra Martínez Verdugo […] 
El PCM, en efecto, utilizó el dinero para comprar una casa en la calle de Durango, en la colonia Condesa, y para la adquisición de automóviles, y cubrir diversas necesidades operativas. La dirigencia del PSUM, y en particular los de extracción comunista, se vieron obligados a negociar y se tuvo que pagar rescate. El pago fue de 100 millones de pesos de aquellos años, y lo proporcionó el gobierno mexicano. El presidente Miguel de la Madrid autorizó que se hiciera todo lo posible para que los dos secuestrados regresaran con vida.

La casona de la calle Durango 338, adquirida por el partido Comunista Mexicano (PCM), después Partido Socialista Unificado de México (PSUM), fue inaugurada como su local en un acto público en septiembre de 1975, poco menos de un año después de la muerte de Lucio en el enfrentamiento del Otatal y es emblemática por haber sido comprada con parte del dinero del fondo de guerra del Partido de los Pobres (PDLP) y porque se convertiría posteriormente en la oficina administrativa, en la Ciudad de México, de la Comisión Electoral del Partido de la Revolución Democrática (PRD). Aún hoy es posible observar por internet (Google Earth) la casona, con el sol azteca brillando sin escrúpulos en la entrada del domicilio. 
  
En el marco de los secuestros, primero de Félix Bautista y después de Arnoldo Martínez Verdugo, tras haber guardado un silencio culposo prácticamente a lo largo de toda la crisis frente a los reclamos insurgentes, la Comisión Política en turno del PSUM declaró públicamente que los 5 millones de pesos puestos en custodia del PCM, posterior a la muerte de Lucio y que pertenecían al PDLP, se utilizaron “en la compra de un inmueble para estar en condiciones de regresarlo con el incremento de su valor”. Esta declaración fue calificada por Arturo Martínez Nateras —miembro del Comité Central del PCM de 1972 a 1978 y participante directo en la administración “de los denarios”— como “indebida” y “vergonzante”. 

En su libro “El secuestro de Lucio Cabañas”, Martínez Nateras sostiene a manera de confesión: “Es muy posible que nosotros, o si se quiere, yo, hubiese cometido el error de emplearlos para el desarrollo y fortalecimiento del PCM […] La directiva actual del PSUM, en un gesto de lucidez y de honradez, debe aceptar los hechos como son, inclusive y en todo caso, mostrar disposición pública de reintegrar esos recursos o los bienes que se adquirieron con ellos que no se hayan consumido”. 

En suma, la directiva en cuestión del PCM se transó el dinero y cuando el lodo les llegó al cuello, apelaron a la “mentira como método” en busca de una salida decorosa que los eximiera de su culpa, pero para entonces ya era demasiado tarde, la evidencia era tan contundente que ni su propia membresía partidista les creyó el cuento y cuando trataron de victimizarse organizando una colecta solidaria para responder a los reclamos insurgentes, obtuvieron una respuesta a la altura de su falsedad, de tal modo que fue el propio gobierno de Miguel de la Madrid y su secretario de Gobernación Manuel Bartlett, los que salieron en su auxilio con el pago de los 100 millones con los que finalmente se cerró el capítulo de los secuestros en cuestión. 

Según Martínez Nateras, “el dinero no se aplicó a un inmueble sino a varios” (el edificio de Durango 338 y dos terrenos) y detalla: “Cada peso se invirtió al servicio del desarrollo del PCM. Estas son las cuentas: con 1.100.000 se adquirió, amuebló y acondicionó el local de Durango 338, hoy en poder del PSUM; 1.500.000 se destinaron a equipos diversos: máquinas de escribir, teléfono, fotocopiadora, dobladora, autos. Se invirtió en dos terrenos, se apoyó a la editorial (ECP); 500,000 se destinó a solidaridad internacional y el resto al pago de profesionales del PCM”.

Un apotegma popular sostiene “que nunca se sabe para quién se trabaja” y lo trágico, lo triste y paradójico es que parte del recurso del fondo de guerra por el que muchos combatientes del PDLP perdieron la vida animados por el deseo de una transformación profunda de la sociedad, le sirvió finalmente a un PRD que hoy se presenta como apéndice de la alianza del PRIAN en su lucha contra la 4T obradorista, en una secuencia de acontecimientos que, tras la Reforma Política, trazó la ruta del naufragio de la "alternativa electoral socialista” y el principio del fin de la hegemonía priista como “partido único” en el sistema político electoral mexicano.

La paradoja planteada no debe pasar inadvertida, porque muerto Lucio Cabañas, comandante histórico del PDLP, se da a conocer el “discurso de Chilpancingo” en el que Jesús Reyes Heroles, con arrogancia triunfalista, anuncia la Reforma Política y le ofrece a la izquierda “los placeres lujuriosos de la legalidad”. No se trata solo de anunciar el “ensanchamiento de la pluralidad política”, se trata también, como colofón, de consolidar “la pacificación” y sellar el triunfo de la guerra contrainsurgente. En un artículo de Arnaldo Córdova publicado en la jornada el 2 de junio del 2013 (Díptico In Memorian), se sostiene:
Es cierto que las guerrillas en ningún momento pusieron en peligro al Estado de la Revolución Mexicana, pero lo grave era, como diría don Jesús Reyes Heroles, que no lo dejaban gobernar […] Reyes Heroles hizo el planteamiento a López Portillo y este lo aceptó como una buena estrategia política que ayudaría a pacificar el país […] Para llevar a cabo el proyecto necesitaban un interlocutor en el mismo campo donde se generaba la rebelión: el de la izquierda, en el que convivían de mala manera grupos y grupúsculos de la más diversa índole, desde los partidarios de lo que se llamaba revolución pacífica hasta los que preconizaban la lucha armada […] Como persona, Arnoldo fue el principal interlocutor del gobierno y en especial, de Reyes Heroles, en los acuerdos que dieron lugar a la reforma constitucional de 1977 y a la reforma legislativa que le siguió. Sin él y su importantísima labor en el campo de la izquierda, la reforma política no se habría consumado, por lo menos de la forma en que se hizo, ni se habría abierto el camino, como sucedió, a la verdadera irrupción en la política de la izquierda mexicana.

En las ponencias que le dan cuerpo a las “consultas públicas” realizadas para legitimar la Reforma Política de 1977 destaca “a flor de piel” el ánimo de estigmatizar de terrorista, provocadores, delincuentes y violentos a los guerrilleros, para aislar y combatir a la izquierda armada revolucionaria socialista y por otro lado, enaltecer e institucionalizar a la izquierda socialista proclive al reformismo y a las lides electorales. La idea de la “pacificación” de López Portillo, referida por Arnaldo Córdova, no puede menos que recordarnos, a la idea de la “pacificación” de López Mateos y al asesinato artero de Rubén Jaramillo y familia, incluyendo a su esposa embarazada. En realidad se trata de un eufemismo para referirse al objetivo de derrotar política y militarmente a la insurgencia armada.
Con la exhibición pública del destino que había tenido una parte sustanciosa de los fondos de guerra obtenidos por el PDLP con el secuestro de Rubén Figueroa, el naciente PSUM, que para entonces vivía los “placeres lujuriosos de la legalidad”, se enfiló por la ruta del naufragio. La calidad ético-política de sus dirigentes, las “majaderías” con las que se enfocó el problema, la indolencia mostrada en el rescate de sus compañeros, las falsedades de sus declaraciones públicas frente a los hechos en cuestión, el ocultamiento de la verdad pretendiendo desconocer a los sobrevivientes del PDLP como legítimos continuadores de la lucha de Lucio Cabañas, el menosprecio de la guerrilla y de sus propios militantes, entre otros aspectos, exhibieron a un PSUM con pies de barro, sostenido durante esta crisis por el gobierno mexicano encabezado por Miguel de la Madrid. 

Tres años después, en la víspera de la elección presidencial de 1988, el PSUM había cedido su registro al Frente Democrático Nacional (FDN) encabezado por el Ingeniero Cárdenas, el Lic. Porfirio Muñoz Ledo y la economista Ifigenia Martínez. Con este acto se enajena el ideario socialista en beneficio de la inicialmente denominada “Corriente Democrática del PRI”, que daría lugar, finalmente, a la formación del PRD. De esta estructura política hoy solo queda su vergonzosa alianza con el PRI y el PAN y por otro lado, la nostalgia de un Cárdenas que no perdona el fraude salinista del 88 y la inclusión de su archirrival, otrora secretario de Gobernación, Manuel Bartlett, como Director de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en el gobierno obradorista.
Derivado de los reclamos del PDLP al entonces PSUM se reabre el expediente contrainsurgente de la descalificación política, y de nuevo se desplegó una campaña mediática orientada a presentar a los guerrilleros como “delincuentes, provocadores y delirantes”, tal cual se había hecho durante el secuestro de Rubén Figueroa diez años atrás. Aun hoy en pleno siglo XXI y en el marco de los homenajes póstumos brindados por el gobierno de la 4T a Martínez Verdugo, en el contexto de su exhumación y traslado a la Rotonda de las Personas Ilustres, se escucha el eco de estos desplantes, pero la verdad es siempre revolucionaria y a veces se abre camino por veredas inesperadas.

En un artículo de Octavio Rodríguez Araujo, “Martínez Verdugo y otros recuerdos”, publicado en la Jornada el 17 de enero de 2013 se sostiene: Con lo anterior no estoy justificando el secuestro de mi amigo Arnoldo Martínez Verdugo, ni tampoco el de Félix Bautista, a quien no conocí. Lo que estoy tratando de decir es que los guerrilleros de entonces y de ahora no son delincuentes, y que quizá tuvieron razón en presionar al sucesor del PCM, el PSUM, para que les devolviera el dinero que le habían dado a guardar. Lo que entiendo es que nadie se movió por el secuestro de Bautista, quizá porque no era muy importante en la política, pero sí cuando el plagiado fue Arnoldo. Según las crónicas conocidas hoy, fue de tal importancia dicho secuestro que el gobierno de Miguel de la Madrid pagó el rescate de ambos, se dice que 100 millones de pesos.

Por supuesto que para entonces, el devenir histórico de los acontecimientos con el alzamiento del EZLN en 1994 con ocasión de la firma del TLC y la aparición pública del EPR en 1996 con ocasión de la Matanza de Aguas Blancas, no dejaba ya lugar a dudas sobre el fracaso del objetivo y la estrategia contrainsurgente aderezada en el “Discurso de Chilpancingo”. La contundencia de estos acontecimientos sacó a flote la verdadera historia de las guerrillas mexicanas, sepultadas hasta entonces, en el mundo de los tabús y de lo “increíble”. La relevancia de esos acontecimientos se entronca también con la desaparición del “socialismo electoral”, subsumido para entonces en la “lucha tribal” del PRD, cuya subsistencia hoy solo es útil como recordatorio de que los restos del naufragio aun flotan en las turbulentas aguas de la 4T y su expresión morenista.

No obstante lo anterior, se tiene presente también que por la misma ruta del naufragio de la “izquierda electoral” transitó el naufragio del PRI como partido de Estado en el sistema político electoral mexicano. Pero la recomposición del bloque de poder burgués habilitada por la Reforma Política, exhibida hoy en día como lucha entre neoliberales conservadores versus progresistas liberales transformadores está muy lejos de cumplir las aspiraciones históricas por las que combatió y murió Lucio Cabañas.

El “nacionalismo revolucionario” reclamado por la 4T ha pretendido reivindicar la lucha del PDLP y de Lucio Cabañas con la intención de asumirse como heredero de su causa en una maniobra ideológica y política orientada a despojar al pueblo de sus líderes insurgentes y a la institucionalización de su nombre, tal como lo hacen hoy en día con Emiliano Zapata, Francisco Villa y los Flores Magón.   

La práctica del secuestro como medio insurgente para la obtención de recursos económicos, logísticos-militares y/o con propósitos políticos ha sido objeto de impugnación desde distintos horizontes ideológicos y corrientes de opinión, pero en México se encuentra en el tintero de la historia. El 20 de enero de 1994 el EZLN dio a conocer las conclusiones del juicio popular seguido para establecer responsabilidad del “prisionero de guerra” de nombre Absalón Castellanos Domínguez, ex gobernador del Estado de Chiapas y general de división del Ejército Federal Mexicano, acusado de delitos varios en perjuicio de la población indígena chiapaneca, en el cual se expone:
El señor General de División Absalón Castellanos Domínguez fue encontrado culpable de los delitos de violación a los derechos humanos indígenas, robo, despojo, secuestro, corrupción y asesinato. Sin encontrarse atenuante alguno en la comisión de estos delitos, el Tribunal de Justicia Zapatista dicta la siguiente sentencia:
Se (le) condena […] a cadena perpetua, haciendo trabajos manuales en una comunidad indígena de Chiapas y a ganarse de esta forma el pan y medios necesarios para su subsistencia.
Como mensaje al pueblo de México y a los pueblos y gobiernos del mundo, el Tribunal de Justicia Zapatista del EZLN conmuta la pena de cadena perpetua […] lo deja libre físicamente y, en su lugar, lo condena a vivir hasta el último de sus días con la pena y la vergüenza de haber recibido el perdón y la bondad de aquellos a quienes tanto tiempo humilló, secuestró, despojó, robó y asesinó.
El Tribunal de Justicia Zapatista turna esta resolución al Comité Clandestino Revolucionario Indígena-Comandancia General del EZLN, para que se tomen las medidas necesarias y pertinentes para el cumplimiento de lo resuelto […] Asimismo, recomienda que se proponga al gobierno federal el intercambio del señor general de división Absalón Castellanos Domínguez por la totalidad de los combatientes zapatistas y los civiles injustamente presos por las tropas federales durante los días que dura actualmente nuestra justa guerra. También se ofrece canjear al militar por víveres y otros medios que alivien la grave situación de la población civil en los territorios bajo control del EZLN.
Años después, el 20 de diciembre de 2010, un grupo de “misteriosos desaparecedores” (Red Global por la Transformación) reivindicó el secuestro del senador y excandidato presidencial del PAN Diego Fernández de Cevallos y en un extenso comunicado, que será recordado por el entonces senador como “la noche en que su pasado obscuro lo alcanzó”, revelaron las razones y la intencionalidad política de su acción. El comunicado empieza con una inusual cita de Bertolt Brecht tomada de su texto ME_TI. El Libro de las Mutaciones: 
Los clásicos no establecieron ningún principio que prohibiera matar, fueron los más compasivos de todos los hombres, pero veían ante sí enemigos de la humanidad que no era posible vencer mediante el convencimiento. Todo el afán de los clásicos estuvo dirigido a la creación de las circunstancias en las que matar ya no sea provechoso para nadie. Lucharon contra la violencia que abusa y contra la violencia que impide el movimiento. No vacilaron en oponer violencia a la violencia.
Y enseguida exponen:
 La violencia más sofisticada, la que a diario nos golpea y quizá la que menos reconocemos como violencia, es la que parece no venir de ninguna persona; es la violencia estructural «invisible» presentada siempre como «estragos», «golpes» o «crisis internacionales» que parecen nunca terminar para Nosotros pueblo […] Por paradójico que parezca, la historia de la humanidad demuestra que, para generar las condiciones humanas de existencia, se necesita en ciertos momentos ejercer la violencia como una adecuación social que hace permisible terminar con ciertas formas de vida para generar otras. La violencia destructiva, como la que ejerce el gobierno, solo concibe destruir sin construir algo superior y distinto que constituya verdaderamente un estado mejor de vida y no solo para unos pocos. La violencia es constructiva cuando es rebeldía frente a la amenaza de muerte, cuando enfrenta a la muerte personificada por quienes nos someten a la miseria. 
Con respecto al senador sostienen:
 Diego Fernández de Cevallos Ramos es un operador de la oligarquía neoliberal y de la ultraderecha fundamentalista, un traficante de influencias, un mercenario de los juzgados, un legislador a sueldo, un rentista de la crisis y un defensor de los grandes capos de la droga. Por ello su aprehensión fue una actividad pensada y realizada como un acto de desagravio […] Ahora sabemos que la revelada relación entre los gobiernos mexicanos y el narcotráfico ha sido una constante. Lo que en un inicio fue un jugoso negocio controlado con acuerdos y cuotas pactadas se ha convertido en un mercado en disputa donde el gobierno no ha dejado de favorecer al ala que lo ha nutrido. Desde finales de los ochentas la diferencia entre el narco y el Estado comenzó a desdibujarse y no se sabía quién era quién. Raúl Salinas bajo el consentimiento de su hermano Carlos, Mario Arturo Acosta Chaparro, Francisco Quiroz Hermosillo, Nazar Haro, Juan Sandoval Íñiguez, Rubén Figueroa (padre e hijo), Diódoro Carrasco, Ulises Ruiz, Mario Marín, Jorge Tello Peón, Genaro García Luna, por mencionar a algunos de sus principales actores, han sido contacto y beneficiarios, y no podía faltar Diego Fernández de Cevallos. Su relación con la muerte del Señor de los Cielos (desmentida por García Calderoni [sic]) y haber recibido algunos millones de dólares procedentes del narco, parecen asuntos menores en comparación con la estrecha relación del gobierno y el desarrollo y consolidación del narcotráfico en México. México vive el contexto más violento desde la Revolución Mexicana, como consecuencia del proyecto Irán-contra, impulsado por el gobierno de los Estados Unidos desde la década de los ochenta, por medio del cual permitió el tráfico de drogas de Latinoamérica a la Unión Americana, pactando con personajes de la talla de Pablo Escobar, Caro Quintero y el propio Señor de los Cielos, a cambio de recursos para combatir los movimientos insurgentes en Centroamérica. El gobierno de Estados Unidos fomentó la actividad del narco, sin importar las implicaciones que esta actividad tenía en los lugares donde se promovía (sobre todo Colombia y México) a cambio de exterminar a la disidencia política; la herencia que nos queda del Irán-contra es el inmenso poder económico y de combate que acumularon los carteles del narcotráfico en nuestros países. México fue cómplice de dicho plan, y ahora todos Nosotros pagamos las consecuencias del crecimiento del narcotráfico a niveles que ni el Estado puede controlar.
Y concluyen:
 Tomarlo prisionero, exhibirlo y obligarlo a devolver una milésima de lo robado constituyó además un golpe político a la plutocracia y a sus instituciones; una demostración de la voluntad de lucha y de la capacidad operativa de los descalzonados, como él nos denomina; una demostración de que nadie, por poderoso que sea, puede ser intocable; una demostración de que con unidad de acción se puede doblegar la voluntad del enemigo y combatir la impunidad.
Por su parte, en un comunicado difundido el 31 de mayo del 2013 en el periódico La Jornada, el EPR niega haber participado en el secuestro de los hijos de Álvarez Candiani, la agrupación insurgente recordó que desde su primer congreso como PDPR en el año 2000 “decidimos, producto de la reflexión, suspender el impuesto revolucionario mediante la retención a los enemigos del pueblo y acciones de expropiación, partiendo de la tesis de que la revolución la hace el pueblo, por consecuencia, él la sostiene en todas sus facetas y no necesitamos recurrir a esas prácticas. 
 A grandes trazos, la historia del fondo de guerra convertida en usufructo electoral permite establecer lo siguiente:
Los secuestros de Félix Bautista y Arnoldo Martínez Verdugo son subsidiarios del ejecutado por el PDLP contra Rubén Figueroa Figueroa; de hecho, constituyen el epílogo de este acontecimiento registrado en la historia de México, en el marco de uno de los alzamientos rurales de mayor importancia, pero también constituyó el preludio de la muerte de Lucio Cabañas en el enfrentamiento con el ejército en El Otatal. Debe recordarse que la ubicación de la columna guerrillera fue delatada por Isabel y Anacleto Ramos que serían posteriormente ajusticiados en Ciudad Nezahualcóyotl como parte de las acciones político-militares que desarrolla la Brigada Campesina de Ajusticiamiento después de su reaparición pública a principios de los 80. El contexto en el que se produce el secuestro del alto y reconocido funcionario del PSUM es el de la Reforma Política y su implementación como parte de una estrategia contrainsurgente, por lo que su realización constituye también una respuesta a quienes daban por consumada la derrota del movimiento armado revolucionario en México.
Que la lucha contrainsurgente de mediados del siglo XX en México, integrada en su tramo final con la Reforma Política del 77, fracasó en su intento de aislar y destruir al movimiento armado revolucionario. La persistencia de la insurgencia armada en pleno siglo XXI y su insoslayable presencia en los acontecimientos que definen la historia contemporánea del país son prueba irrefutable de lo anterior.
La condición humana, indistintamente de quien se trate, obliga a reconsiderar la práctica del secuestro en el marco de los Convenios de Ginebra y sus protocolos relativos a los prisioneros de guerra. Esta necesidad es más acuciosa por lo que se refiere a las prácticas del terrorismo de Estado y la guerra sucia que le caracteriza, por cuanto en este territorio, el secuestro adquiere la forma de la desaparición forzada acompañada de las prácticas de la tortura y otros tratos crueles e inhumanos, siempre inspirados en el concepto del “enemigo interno” y su visión parantropoide del insurgente.
Del naufragio del PSUM como opción electoral de la “izquierda socialista” no se desprende que esta forma de lucha se encuentre cancelada. La crítica de Revueltas al PCM como expresión de una “conciencia deformada del proletariado” permite explicar su abdicación, y subordinación a un proyecto nacional distinto al de la clase trabajadora, como el representado en su momento por la Corriente Democrática del PRI en sus distintas mutaciones: Frente Democrático Nacional (FDN) y Partido de la Revolución Democrática (PRD).
En pleno siglo XXI el asunto de la contabilidad del fondo de guerra para determinar el porcentaje sustraído por el PCM para los fines de su logística electoral es irrelevante y sería ocioso entrenarse en esta operación, en todo caso es de mayor significación tratar de entender por qué el gobierno de Miguel de la Madrid se mostró obsequioso con el PSUM y decidió absorber el pago correspondiente al rescate de Martínez Verdugo y Félix Bautista.
Los secuestros de Rubén Figueroa Figueroa, Absalón Castellanos y de Diego Fernández de Cevallos a manos de la insurgencia armada en México son representativos de tres momentos históricos distintos en la vida nacional. El de Rubén Figueroa en tiempos de la hegemonía priista como partido único y de Estado que aún se reivindica como heredero de la Revolución Mexicana y bajo cuyo manto se encubre y protege el caciquismo como instrumento de control y sometimiento en el mundo rural. El de Absalón Castellanos en el marco de la insurrección neozapatista y la firma del TLC constituye la impugnación más contundente al arribo del neoliberalismo, detractor del nacionalismo revolucionario e inspirado en corrientes políticas y económicas de orientación golpista y de explotación tayloriana de la clase trabajadora. El de Diego Fernández de Cevallos, por la significación política del personaje, se constituye como el principio del fin del neoliberalismo, en momentos en que la crisis del capitalismo y sus secuelas sociales, comprometen la dominación política del bloque de poder burgués en México y demanda el arribo de un Estado benefactor que recupera la “ideología de la Revolución Mexicana” como política de Estado y reoriente el modelo de explotación capitalista que predominó durante la larga noche neoliberal, en contubernio con los grande capos de la droga, bajo la dirección de la DEA y la CIA que se sirven de sus ilícitos recursos para financiar la contrarrevolución en América Central.
Pese a las subsistencias del movimiento armado revolucionario y a distintas expresiones políticas de la izquierda socialista y/o comunista, la clase trabajadora continúa cabalgando en su lucha contra los opresores como “un jinete sin cabeza”. Esta asignatura revelada desde los años 50 continúa reclamando la articulación de una alternativa socialista de carácter nacional, con mayor razón aún, si consideramos que la rueda de la historia, en sus giros espirales, coloca una vez más (antes ocurrió durante el cardenismo a principios del siglo XX) a las fuerzas socialistas frente al predicamento de apoyar el proyecto liberal-populista del nacionalismo revolucionario en su confrontación con el neoliberalismo proimperialista o mantener su independencia política-ideológica desarrollándose con astucia y versatilidad en medio de la coyuntura sexenal.
El fondo de guerra convertido en recurso electoral es significativo porque pone sobre el tintero los viejos predicamentos de reforma o revolución y lucha electoral o lucha armada. Estas expresiones dicotómicas encierran un profundo contenido de visión táctica y estratégica vigente hasta la actualidad pero no necesariamente contrapuestas.












martes, 6 de diciembre de 2022

Discurso de los Camaradas del Movimiento de Izquierda Revolucionaria en el Homenaje al Comandante Lucio Cabañas Barrientos en Morelia, Michoacán.

Compañeros y compañeras

Reciban un fraterno saludo de parte del Movimiento de Izquierda Revolucionaria.

En nuestra reflexión no abordaremos los enormes aportes, vivencias o la trascendencia histórica de la lucha de Lucio Cabañas y del Partido de los Pobres.

Creemos que hay compañeros y compañeras que lo harían mejor que nosotros.

En nuestra participación, nos gustaría compartir una idea básica, que sin duda es una lección y un principio de la herencia de Lucio:
La necesidad de luchar por el socialismo, la necesidad histórica de “junto al pueblo trabajador hacer la revolución socialista”.

Nosotras y nosotros estamos convencidos de este programa: que el proletariado conquiste el poder político, destruya al estado burgués explotador y opresor, y forme un gobierno de todos los trabajadores, para así construir una nueva sociedad, sin explotados ni explotadores, sin oprimidos ni opresores.

Sabemos que la lucha por el socialismo hoy, aparentemente no está en el orden del día en Mexico.

La lucha de clases atraviesa por un momento particularmente complicado para las fuerzas proletarias.

El estado mexicano, la burguesía, ha impulsado un fuerte proceso de reestructuración de su forma de dominación. Es decir, ha impulsado una estrategia para reestablecer la hegemonía burguesa.

La 4T y el obradorismo, reanimaron la legitimidad del estado burgués, legitimidad fuertemente cuestionada hasta el 2018; y han cooptado ha innumerables movimientos populares, y sobre todo, han logrado influir en el sentido común de sectores del pueblo y la clase trabajadora que defienden una inexistente transformación social.
No hay evidencia empírica que demuestre que la 4T es una transformación de igual calado que la Independencia, la Guerra de Reforma o la Revolución de 1910.

Mucho menos se puede decir que se hayan detenido la lógicas expoliadoras y explotadoras propias del capitalismo neoliberal.
No sobra decir que, no se puede hablar de transformación social si los mismos dolores profundos continúan atormentando el alma del pueblo; Feminicidios, desapariciones forzadas, desempleo, hambre, pobreza, represión, y explotación, son el pan de cada día del pueblo trabajador.

Es por ello que a pesar de que no está de moda, nosotras y nosotros en el MIR, estamos convencidos de la urgente necesidad de luchar por el socialismo.

La lucha por la revolución socialista no es un capricho, representa la única posibilidad de salvar a millones de mujeres, hombres, niños y niñas de la clase trabajadora de los tormentos del capitalismo, también de la bestialidad del imperialismo y su crisis.

Para nadie es un secreto que el imperialismo está viviendo un gran cambio de época. Existen indicadores que así lo demuestran:

1. La gran recesión económica mundial, la cual inició con la crisis de 2008 y se profundizó por las consecuencias económicas de la pandemia en 2020, derivando en procesos acelerados de crecimiento de precios y poco o nulo crecimiento económico;
2. La crisis de Estados Unidos que se presenta con niveles de crecimiento económicos muy bajos y altos niveles de inflación, lo cual podría repercutir en Mexico con mayor desempleo, pobreza, y mayores niveles de explotación.
3. El paso gradual del poder económico, político y militar de occidente a oriente, que amenaza con desatar una guerra mundial, de la cual, el conflicto entre Estados Unidos y Rusia en Ucrania, es apenas una pequeña muestra.
4. La crisis medioambiental que amenaza con destruir las condiciones materiales de vida de la humanidad;
5. El agotamiento de las reservas de petróleo y con ello el colapso de la División Internacional del Trabajo capitalista fundada en el tráfico de mercancías mediante la utilización de combustibles fósiles;
6. La crisis del modelo de petroagricultura sostenido por los agronitrogenados provenientes del petróleo, amenazan con condenar a la hambruna a miles de millones de seres humanos.
7. El ascenso del nacionalismo y en algunos casos del fascismo, es una realidad de nuestra época.

Con este escenario histórico, pareciera que hoy mas que nunca es necesario y urgente la lucha por el socialismo.

Sin embargo, las fuerzas revolucionarias no somos el referente de las grandes masas. Nuestro programa no tiene el alcance requerido por el momento histórico.

Por el contrario. Desde nuestra lectura política, existe un fuerte aislamiento de las fuerzas comunistas.

En contra posición, la “izquierda que se ha logrado construir como hegemónica” es la “izquierda” que niega la lucha de clases, que niega la necesidad de cuestionar el Estado burgués, que promueve el militarismo, la criminalización de las normales, la represión de las comunidades indígenas, y la descalificación del movimiento feminista, etc.

Es decir, la izquierda que tiene un papel protagónico hoy, es la izquierda socialdemócrata,
Sin embargo, la negativa de combatir radicalmente al capitalismo e imperialismo y por tanto a la burguesía, hacen que la historia de la socialdemocracia -de derecha o izquierda- desde 1914 sea la historia de las traiciones, de la claudicación y renuncia a la emancipación de la clase o, en el mejor de los casos, una historia de derrota y fracaso en sus intentonas por reformar al capitalismo.

A las fuerzas comunistas nos toca seguir luchando por el socialismo. Seguir insistiendo en la necesidad de la unidad de los comunistas.
Ser comunista hoy es un acto no solo de honor ante la historia, como lo apunta José Saramago, sobre todo es un acto de realismo épico, que asume que la verdadera transformación social implica una batalla frontal contra la lógica incontrolable y destructiva del capital, contra la burguesía que es mil veces más poderosa que la clase trabajadora, contra el imperialismo y sus formidables aparatos culturales y militares.
El realismo épico de los comunistas nos permite saber que estamos en desventaja, que es imposible ganar en las actuales condiciones, pero que, por nuestro carácter, coraje, valor y conciencia, nuestro destino es vencer. Vencer debe ser nuestra aspiración, debe nutrir nuestros sueños, vencer debe despertar nuestras pasiones y ser nuestro oxígeno.

Para el realismo épico de los comunistas no hay más opción que vencer porque, parafraseando a Fernández Retamar, sabemos que la humanidad se juega la muerte.

Este realismo épico implica asumir que no está de moda ser comunista, que no otorga estatus, empleo o reconocimiento académico, por el contrario, implica segregación, escarnio, mofa y burla de aquellos que, aunque no lo digan, nos temen, ya sea porque representamos realmente a sus enemigos de clase o porque exhibimos su reformismo servil al capital.

Sabemos, como lo diría Fidel Castro, que son tiempos difíciles y que cito: “en los tiempos difíciles el número de vacilantes aumenta; en los tiempos difíciles —y eso es una ley de la historia— hay quienes se confunden, hay quienes se desalientan, hay quienes se acobardan, hay quienes se reblandecen, hay quienes traicionan, hay quienes desertan. Eso pasa en todas las épocas y en todas las revoluciones. Pero también en los tiempos difíciles es cuando realmente se prueban los hombres y las mujeres; en los tiempos difíciles es cuando se prueban, realmente, los que valen algo. (fin de la cita)

El realismo épico conque los comunistas enfrentamos la lucha de clases es radical y eficaz, porque sabemos que de no lograr la epopeya de destruir al capitalismo y al imperialismo la humanidad está en peligro de extinción, ya sea por la destrucción de las condiciones naturales necesarias para su reproducción o porque la guerra imperialista representaría un punto final.

Por ello ser comunista hoy no es para descorazonados ni para espíritus mezquinos, no es para acomodadizos ni para transigentes.
Nuestra tradición es otra muy diferente a la socialdemocracia.

No somos hombres y mujeres que se atemorizan ante los hechos consumados, no renunciamos y claudicamos en un afán pragmático o realista.
Nuestra tradición y herencia es de otro tipo, como nos lo enseño Lucio, somos realistas de otra estirpe, nuestra convicción está dictada por la máxima guevarista de ser realistas y exigir lo imposible.

Por eso, vemos con alegría y entusiasmo este espacio.

Seguir luchando por el socialismo, seguir insistiendo en ganar al pueblo a los ideales socialistas, y buscar la unidad de las fuerzas revolucionarias es, nos parece, el mejor aprendizaje que podemos adquirir de las enseñanzas de Lucio.

El escenario no es fácil. Pero sabemos que la lucha por el socialismo nunca ha sido fácil.

Esperamos, estas palabras sirvan para fortalecer la unidad y la colaboración entre nuestras organizaciones.

Muchas Gracias.


Para ver la transmisión en vivo:

https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=709525683660272&id=100064937100665&mibextid=NnVzG8



domingo, 4 de diciembre de 2022

Ponencia de Izquierda Democrática Popular en el Homenaje al Comandante Lucio Cabañas en Morelia, Michoacán.

Compañeras, compañeros, todos los presentes.

Agradecemos su asistencia a este sencillo homenaje que los convocantes decidimos hacer para recordar la imagen revolucionaria que la lucha popular encarna en el maestro guerrillero, comandante Lucio Cabañas Barrientos.

Este año, la convocatoria a este evento tiene como ejes la defensa del normalismo rural, la oposición al militarismo iniciada por el régimen neoliberal y continuada por el obradorismo y la unidad de la lucha por el socialismo. Estos tres ejes tienen que ver, desde nuestra óptica, con la coyuntura política nacional y la necesidad de que el pueblo pueda construir y contar con una alternativa que realmente signifique un cambio radical a la estructura de dominación y opresión de clase del sistema capitalista.

Es la primera vez que nuestras organizaciones realizamos este evento aquí en Morelia, Michoacán. En años atrás, hemos coordinado nuestros esfuerzos en la conmemoración de Lucio Cabañas, en diferentes puntos en la Ciudad de México y en Toluca. Hay implícito en ello la realidad histórica de que fue en este estado la cuna del normalismo rural, ya que la primera escuela normal rural nació en Tacámbaro, con lo que se inició el intento de dar respuesta a la demanda del campesinado que luchó en la guerra revolucionaria de 1910-1917.

I. Normalismo Rural

Las Escuelas Normales Rurales son producto de un proceso revolucionario, nacen en 1922 con la idea de imprimir un cambio en las comunidades rurales a través de la educación. El plan consistió en formar maestros con la capacidad de enseñar a leer, a escribir e introducir nuevas técnicas de agricultura. Enseñar para producir.

Para este objetivo de hacer más productivo al campo, se crearon las Centrales Agrícolas, que contemplaron el manejo de nueva maquinaria y una organización cooperativa de los campesinos. Estos dos parámetros son, quizás, dos indicios importantes de lo que históricamente más tarde Lázaro Cárdenas llamaría “educación socialista”
El mural pintado por Diego Rivera en 1924, intitulado “La maestra rural”, en el interior de la Secretaría de Educación Pública nos muestra la visión que en aquel momento se tenía respecto a la educación para el desarrollo revolucionario. En la pintura aparece una maestra dando clase en pleno campo. Los alumnos a su alrededor incluye a niños, adultos y ancianos. Más allá se observa a unos campesinos labrando la tierra manifestando la conexión de la educación de los campesinos con la producción agrícola.

Las dos bases del proyecto se evidencian con la fusión de las escuelas rurales con las centrales agrícolas en los años treinta. Juntas se les nombró regionales campesinas, contaron con un plan de estudios de cuatro años y estaban destinadas a formar tanto a maestros rurales como a técnicos agrícolas.

Pilares de este modelo de producción agrícola y desarrollo en el campo, los estudiantes, obviamente de origen campesino, y la estructura cooperativa que se proponía para la organización campesina. Había una meta a corto plazo, hacer posible la autosuficiencia.

La decisión se reflejó en el crecimiento del normalismo rural, que para 1926, oficialmente pasaron de ser regionales campesinas a ser normales rurales, y para 1931, ya existían 16.

Las escuelas normales rurales, desde principios del siglo XX, se pensaron desde el Gobierno con un carácter educativo, político, social y cultural, como la columna vertebral del sistema educativo mexicano, considerando que en aquél momento histórico la mayor parte de la población mexicana vivía en el campo y fue el campesino, quien mayoritariamente participó en la revolución.
 Llegaron a existir 36 planteles. Y para darnos una idea del abandono de esta política y posterior confrontación en contra del las escuelas normales rurales contamos en la actualidad con 17.

Cada institución de nivel superior cuenta con una esencia que la caracteriza como única. La que diferencia a las normales rurales de las otras instituciones normalistas –y de todas las instituciones de educación superior, incluyendo universidades e institutos– está basada en una educación integral de cinco ejes: político; académico, cultural, módulos de producción y deportivo. El objetivo de una normal rural no es sólo formar docentes capacitados en la enseñanza de la educación primaria, sino de cubrir las necesidades que se requieren en una comunidad rural.

Con el eje político se busca formar personas críticas, analíticas y reflexivas; informadas de lo que ocurre en el país y las causas de la pobreza y las condiciones materiales en que viven las comunidades rurales; también busca desarrollar las capacidades de interlocución, gestión y organización de los alumnos.

El eje académico se desarrolla con el plan de estudios formal y la malla curricular establecida por las autoridades educativas federales.
La integración de clubes de pintura, música, danza, teatro, entre otros, cubre el eje cultural.

 Los clubes realizan caravanas en las comunidades aledañas a las escuelas.
 El eje de los módulos de producción reivindica el carácter rural y campesino de los estudiantes, tanto en su origen como en su formación profesional. Se busca que los alumnos se capaciten en la crianza de ganado y la producción de tierras. Como en el eje cultural, el eje de los módulos de producción permite un vínculo estrecho con las comunidades circunvecinas.

 El eje deportivo también está organizado en clubes: de futbol, voleibol, basquetbol, tae kwan do y natación.


En 1934, los estudiantes de la normal rural de Tamatán, Tamaulipas, hicieron un llamado a todas las normales rurales del país con el fin de crear una organización estudiantil que defendiera sus derechos como hijos de campesinos. El primer intento solo logró reunir a estudiantes de cuatro normales en la escuela de Santa Lucia, en Durango. Pero al año siguiente, en 1935, en la escuela de El Roque, Guanajuato. Con la asistencia de la mayoría de estudiantes de las escuelas normales se fundó la organización estudiantil más antigua del país: la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSM).

  Fue la organización estudiantil campesina la que le fue imprimiendo al Normalismo Rural la orientación marxista y en sus postulados se comenzaron a reflejar las ideas socialistas expuestas por el comunismo científico y la necesidad de aliarse con el proletariado en la lucha por la transformación social, asumiéndose al mismo tiempo como proletarios.

La organización estudiantil, atendiendo al eje político del normalismo rural, agregaría al objetivo educativo y productivo del proyecto educativo emanado de la revolución, la visión marxista del nuevo proceso revolucionario.
Entonces, el concepto de las escuelas normales pasó a plantearse claramente la formarción de docentes que impartan clases en los lugares más marginados, generalmente comunidades campesinas; la misión de todo normalista rural es combatir la ignorancia en los pueblos, luchar contra el analfabetismo y obtener un cambio social y cultural. Es por eso que mientras la pobreza exista y continúe la explotación del hombre por el hombre, las normales rurales tendrán razón de ser.

Por otro lado, El normalismo rural se convirtió en la alternativa para los hijos de campesinos de escasos recursos.

Y se fueron creando las condiciones para que de estas escuelas surgieran revolucionarios como nuestro Comandante Guerrillero Lucio Cabañas, donde desarrollo su capacidad docente, su liderazgo y compromiso como organizador del pueblo.

Tal vez fue ahí dónde no solo descubrió su vocación docente, sino también su vocación de liderazgo e instinto de organizador del pueblo.
En cada región del país las normales rurales están asociadas a importantes luchadores sociales como Pablo Gómez, Lucio Cabañas, Genaro Vázquez, Othón Salazar, José Santos Valdez y Misael Núñez Acosta, por mencionar algunos.

III RESISTENCIA

Desde hace varios años las normales rurales a través de la FCSUM, ha estado en constante confrontación y resistencia ante la política educativa neoliberal que ha pretendido desaparecer al normalismo rural. Por cierto, resistencia que ha sido acompañada por el pueblo.

Algunos hechos que podemos recordar para ejemplificar este enfrentamiento:

La batalla por la normal rural Luis Villareal “El Mexe”, en enero del 2000, ante la exigencia de los por más becas, el gobierno de Hidalgo respondió cortando el agua, el gas y la comida al internado.

 Poco después se trató de cerrar la normal. El gobierno mandó granaderos para apoderarse de “El Mexe”.

La resistencia popular se manifestó en defensa de la escuela. En la batalla, la comunidad de Tepatepec capturó a 68 de los granaderos, quienes fueron atados y expuestos semidesnudos en la plaza del municipio Francisco I. Madero. La comunidad aceptó liberar a los policías a cambio de los estudiantes normalistas que habían sido detenidos en la defensa de la normal. Pocos días después, la Policía Federal Preventiva tomara la UNAM, para romper la huelga del CGH.

En julio de 2008, el gobierno logró cerrar “El Mexe”.

Durante el sexenio de Gustavo Díaz Ordaz, se cerraron 15 de las 29 escuelas que existían en el país. Entre los argumentos, el presidente acusó a las normales de ser nidos comunistas.

El 1º de diciembre de 2007, la Policía Federal Preventiva reprimió a los jóvenes estudiantes de la normal de Ayotzinapa cuando tomaron las casetas de cobro en la autopista del Sol, exigiendo que se les garantizaran plazas de trabajo, demanda que, según los estatutos de las normales rurales, es un derecho. Un normalista tirado en el asfalto con la bota de un policía sobre su cuerpo es una de las imágenes difundidas por la prensa.

En noviembre de 2008, los normalistas de Tiripetio fueron detenidos por la policía del estado cuando intentaban trasladarse a Morelia en camiones que habían tomado: la batalla significó gases lacrimógenos, patrullas incendiadas, palos, piedras y bombas molotov; 133 jóvenes detenidos. El conflicto con el normalismo muestra de la radical confrontación de los gobiernos burgueses con el proyecto socialista que represenan los estudiantes de las normales.

Que decir de nuestro 43 compañeros desaparecidos y la lucha que por su presentación con vida se ha desarrollado desde el 2014, que ha incluido grandes movilizaciones, plantones, foros, encuentros, asambleas, etc.

El respaldo popular se ha visto reflejado como otro componente del proyecto del normalismo rural.

Recientemente hemos visto en la resistencia a la normales rurales de Mactuzamctzá en Chiapas y de Teteles, Puebla. En Tlaxcala, se vivió una situación similar, en Panotla, donde la represión a las movilizaciones de las normalistas ya costó la vida de una estudiante.

 No nos debe sorprender la actitud de la administración obradorista con respecto a las normales Rurales, ni mucho menos la actitud de los gobiernos estatales morenistas, que en un despliegue de oportunismo el cual les es inherente, cambiaron de bando a tiempo para encabezar las listas en las candidaturas. Tan solo Tlaxcala y Puebla, dos estados gobernados por morenistas chapulines, las normales rurales que se asientan ahí, han sufrido una represión brutal.

 Las compañeras de Teteles, Puebla han sido acosadas permanente. El hostigamiento está encabezado por el Subsecretario Luciano Concheiro, de quien presume en su currículum institucional haber sido participe del movimiento de 1968 y militante del Partido Socialista Unificado de México.

El objetivo es desaparecer el comedor y el internado, al mismo tiempo que someter a la planta educativa en la lógica de la evaluación por organismos privados encargados de la certificación, bajo parámetros abiertamente tecnocráticos.  Esto tendría como consecuencia la desarticulación de la organización estudiantil y su obvia desvinculación con el referente nacional que significa la FECSM.

Sin duda, estos episodios ya son muestra de la confrontación entre el liberalismo de la autodenominada 4t y la organización estudiantil más antigua de nuestro país que se ha reivindicado desde siempre con un horizonte socialista y comunista.

IV.- El movimiento socialista debe unificarse en el apoyo a la FCSUM

La lucha de los estudiantes por su sobrevivencia organizada y del proyecto educativo socialista de las normales rurales no puede quedarse sin el respaldo popular. La solidaridad y la defensa de los proyectos organizados por el socialismo requieren de la participación de todas las organizaciones que luchan por la revolución socialista.

Esta es una de las importancias de la resistencia de la FCSUM, pues su existencia implica un esfuerzo unitario que debe prevalecer y al mismo tiempo un ejemplo para el resto del movimiento socialista, que debe romper con las ataduras que históricamente le han impedido convertirse en una alternativa lo suficientemente fuerte para incidir en la vida política del país y en la organización del pueblo.

La unidad de los socialistas y comunistas es más relevante ahora que el obradorismo se enfrenta a la coyuntura electoral y a un posible gobierno que aún con la bandera del obradorismo y del movimiento de Morena, comience a fracturarse y apartarse del propósito popular que se le ha imprimido a la llamada cuarta transformación.
Estas circunstancias, la división en las filas del morenismo y un giro en contra de las medidas populares, con el consecuente desencanto de amplios sectores del pueblo, hacen necesario la presencia de una alternativa política que enarbole claramente la profundización de las conquistas del pueblo en sus demandas inmediatas, de la defensa del medio ambiente y por el agua, en la conciencia popular en la alternativa socialista ante el capitalismo que pregona el liberalismo y el neoliberalismo, en la necesidad de enfrentar el dominio imperialista y de preparar la voluntad de combatir del pueblo mexicano.

jueves, 30 de junio de 2022

Posicionamiento sobre el inicio de los trabajos de la Comisión de la Verdad y el acto protocolario en el campo militar número 1.

Con motivo al evento acontecido en el Campo Militar Número Uno correspondiente a la apertura de las instalaciones, archivos y expedientes militares para su revisión por la Comisión para el Acceso a la Verdad, el Esclarecimiento Histórico y el Impulso a la Justicia de las Violaciones Graves a los Derechos Humanos cometidas de 1965 a 1990.

A LA OPINIÓN PÚBLICA:

Con mayor intensidad en las décadas de los 60 y los 70 del siglo pasado, el Estado mexicano implementó una guerra contra los movimientos populares y armados que enfrentaron y resistieron a la represión por parte del Estado Burgués Mexicano. El ejército fue el principal instrumento de dicha política de Estado, se cometieron crímenes de guerra que constituyen delitos de lesa humanidad que no prescriben, los cuales se pretende soslayar con el eufemismo de que "de ambos lados hubo muertos" y cínicamente se pretende reconocerles su condición de victimas, cuando su papel fue el de victimarios, asesinos, torturadores, secuestradores y ejecutores de desaparición forzada.

El Estado y los gobiernos en turno, insisten en no reconocer la existencia de la insurgencia armada en el marco de los Convenios de Ginebra y sus protocolos. La persistencia de dichas expresiones indica que no se han modificado las condiciones socioeconómicas y políticas que les dieron origen.

Nos quiere hacer creer que los delitos cometidos por el ejército, aparatos policiacos y grupos paramilitares auspiciados por el Estado, son hechos del pasado cuando  permanecen hasta el día de hoy y siguen siendo en muchos de los casos acciones implementadas por el Ejército. 

No solo queremos saber qué pasó, queremos que quienes cometieron y siguen cometiendo esos delitos sean juzgados y castigados.

Por lo que a nosotros corresponde, la cuenta está pendiente.

¡¡Ni perdón ni olvido, castigo a los culpables !!

¡¡ Ser pueblo, hacer pueblo y estar con el pueblo !!

¡¡ Por la patria el poder poder popular !!

Izquierda Democrática Popular