lunes, 9 de junio de 2014

INTERVENCIÓN DE ITALO RICARDO DIAZ DIAZ, SECRETARIO GENERAL 2002-2005, DE IZQUIERDA DEMOCRÁTICA POPULAR, EN EL MARCO DEL HOMENAJE PÓSTUMO Y LAS EXEQUIAS REALIZADAS AL COMANDANTE LUCIO CABAÑAS BARRIENTOS, EL 2 DE DICIEMBRE DEL 2002, EN LA PLAZA CENTRAL DE ATOYAC DE ALVAREZ GUERRERO, DONDE FUERON SEPULTADOS SUS RESTOS Y SE INICIÓ LA EDIFICACIÓN DE UN MONUMENTO EN MEMORIA DE SU LEGADO Y EJEMPLO.

Compañeros y compañeras de organizaciones fraternas que nos acompañan en la realización de éste evento.

Compañeros y compañeras de las organizaciones integrantes de la coordinadora Comandante Lucio Cabañas Barrientos.


Ciudadanos representantes de los distintos medios de comunicación.
Distinguidas personalidades.


Izquierda Democrática Popular se siente distinguida al tener la oportunidad de participar en este evento al lado de todos ustedes y con la cálida compañía del compañero comandante Lucio Cabañas Barrientos.


Al llegar a esta parte culminante de los diversos eventos que han tenido lugar en el marco del homenaje póstumo que se realiza al cumplirse el 28 aniversario de la caída en combate del guerrillero de la esperanza, es importante llamar la atención sobre el significado político de nuestra cita en esta plaza histórica de Atoyac.


En el umbral del siglo XXI, el pueblo de México ha sido testigo de la crisis del régimen priísta y del reacomodo político de la clase burguesa en el poder, que dio lugar a una transición pactada, al amparo de los organismos financieros internacionales y de los agentes de la inteligencia política imperialista, propiciando el inicio de un régimen tripartidista, donde el PRI, el PAN y el PRD se disputan y se reparten la conducción de los destinos de la nación. Esto ha sido el resultado de la incapacidad que hemos mostrado las fuerzas democráticas y revolucionarias que luchamos por el socialismo, para imprimirle al curso de los acontecimientos políticos y sociales, un giro que inclinara la balanza del lado del proletariado y del pueblo de México.


No desconocemos las adversidades que enfrenta nuestra causa, algunas de ellas son incluso ajenas al desarrollo histórico de nuestro país, pero nos rebotan como resultado de la crisis del socialismo en plano internacional; no se desconoce que tenemos un largo camino que recorrer para ganar el sentir de la mayoría del pueblo, pero dentro de todo, lo que es inadmisible, es que aquellos que nos reivindicamos como la izquierda genuina de esta noble patria, nos encontramos dispersos, navegando en esfuerzos aislados, cuando bien podríamos constituir una fuerza nacional que nos posicionara como una opción distinta a la que nos ofrece la transición pactada y que en el mejor de los casos nos propone el reingreso a un modelo de conducción política y económica que incentiva el sentimiento nacionalista y la participación protectora del Estado en la economía, sin modificar en forma sustancial el carácter clasista de las relaciones económicas de explotación y despojo legalizado de la riqueza social que produce la clase trabajadora y el pueblo de México.


Sin duda, debemos hacer nuestra la lucha contra la privatización y entrega al capital extranjero de nuestros principales recursos energéticos, la industria eléctrica y petrolera; sin duda debemos hacer nuestra la lucha por una política exterior que exprese el sentir de los héroes que nos dieron patria y que no nos coloque en el concierto internacional de naciones, en la posición humillante de ser comparsa de los designios guerrerista imperiales y de la globalización del capital transnacional; sin duda que debemos ofrecer resistencia al neoliberalismo encabezado hoy por el gobierno panfoxista y que también debemos pugnar por una política económica que propicie una distribución mas equitativa de la riqueza. Como no hacerlo cuando resulta ofensivo, al mas elemental sentido común, que mientras un puñado de ricos se regocijan envueltos en. toallas suntuosas y en fiestas multimillonarias, más de 60 millones de compatriotas se baten la vida entre la miseria y la pobreza.


Sin embargo compañeros, si a nuestras luchas no le imprimimos una conducción que conserve la Independencia política del pueblo y su clase trabajadora, estaremos cancelando la posibilidad de ser quienes empujemos la locomotora del proceso de transformación social, y desde los vagones humeantes de pobreza, veremos con tristeza a los oportunistas de siempre usufructuar los cargos de elección popular en beneficio propio, mientras se codean con la clase política y económica de la que dicen ser detractores.


Los compañeros caídos en combate, los detenidos desaparecidos, los presos políticos y los miles de victimas que la guerra sucia de ayer y de hoy, se merecen algo mejor que un sitio en el panteón patrio, nos comprometen a empeñar el mejor de nuestros esfuerzos para que el sueño de Lucio se haga al fin una realidad En este camino no solo estamos obligados a encontrar nuestros pasos, debemos también pisar la huella de nuestros hermanos indígenas. de aquellos que en Chiapas, Oaxaca, Guerrero y otros estados de la república resisten los embates de la Guerra de Baja Intensidad (GBI) y se aprestan a enfrentar con dignidad la misma causa libertaria que nos tiene congregados aquí.


Izquierda Democrática Popular desea terminar esta intervención saludando a todos aquellos compañeros que en distintos lugares de la república y desarrollando las más diversas formas de lucha se encuentran arriesgando sus vidas sin otra gratificación que saberse siervos del pueblo y la nación.


Saludamos también a los presos políticos con el sentimiento de compartir su resistencia y dolor, pero ciertos de que nunca es más obscura la noche que cuando está más cercano el amanecer.

¡¡  Por la patria, el poder popular !!







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